sábado, 12 de noviembre de 2016

Ya no recuerdo si te conté alguna vez...

Naciste con el boom del ladrillo
fuera de la ciudad intramuros
y en ti se construyó con libertad
el futuro hipotecado de muchos
y la codicia de otros...
Ya no recuerdo si te conté alguna vez
que hubo una calle en mi infancia
con olor a lumbre, chorizo y boniato
jabón casero y matanza.
Calle de "mande usted" y "sí señor"
y de niños que jugaban a taparla
para que no pasase nadie
y pasó el cura, mi abuela la escobera,
el amo y los sin nombre...
El pan era de dios, la vida era una tómbola
y la esperanza se nos quedó viuda
con cinco gatos...
El resto ya lo sabes, compañera,
 después vinieron otras calles
 hasta que di contigo
y ahora vemos como crecen tus árboles
al mismo tiempo que mis hijos.

Rosario Martín

2 comentarios:

Enrique (childe) dijo...

Aquí se ve la notoria evolución de una mujer poeta, lo certifico, pues anduve tras sus letras desde los primeros pasos.

Rosario Martín dijo...

Hubo una calle en mi infancia
donde los niños jugaban a perderse
y las niñas pintaban un cuadro
en la sombra de una duda...
Ahora ya no pinto cuadros, señor Enrique-childe,
pero aún hay veces que salto en las baldosas;)
y me da por escribir recuerdos y algún sueño...
Detrás de sus letras fui yo y sigo,
de otoño a otoño,conectada a sus estaciones...
Gracias.Un beso